En los próximos días, el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones será reemplazado por un nuevo esquema que, promete el Gobierno, le dará al importador trazabilidad y una estimación del plazo probable de autorización. El régimen también pondrá énfasis en el “riesgo aduanero”, de acuerdo con una suerte de scoring que se instrumentará a partir de un monitoreo centralizado que oficializó ayer la Dirección de Aduanas y que llamó “Radar”.
Por estas horas, el Ministerio de Economía termina de definir el nombre y los detalles del nuevo régimen. Fuentes oficiales indicaron que podría presentarse hoy mismo, aunque no lo daban por seguro. Intervienen en su elaboración la AFIP, la Aduana de Guillermo Michel y las secretarías de Comercio e Industria, de Matías Tombolini y José de Mendiguren.
Los pasos previos ya se instrumentaron: la Secretaría de Comercio multiplicó casi por tres las Licencias No Automáticas (LNA) y la Aduana instrumentó Radar, un mecanismo para centralizar los controles y detectar posibles maniobras de sobrefacturación de importaciones y subfacturación de exportaciones, entre otras irregularidades, según El Cronista.
Según fuentes oficiales, los casi 2.700 productos que pasaron a requerir de una LNA para ingresar al país, representan el 41% del total de las posiciones arancelarias, contra el 15% que tenían esta licencia hasta septiembre.
Santiago Manoukian, jefe de Research de Ecolatina, estimó que, a valores de 2021, el 47% de las importaciones pasan a este esquema que dilata en el tiempo la aprobación y el ingreso de la mercadería al país. Son más de U$S30.000 millones al año. No obstante, Claudio Caprarulo, director de Analytica, sostuvo que “no se ve una profundización del cepo, sino una idea de ir hacia una mayor sintonía fina”.
SUSCRIBITE a esta promo especial